Los puntos fuertes de los antivirus en la Nube son evidentes: tiempos de respuesta brevísimos, consumo mínimo de recursos y facilidad de uso. Son perfectos para todos aquellos usuarios que no deseen complicarse la vida tomando decisiones acerca de un fichero sospechoso. Pero no todo son alegrías.

Un aviso de Panda Cloud AV
Un aviso – muy poco informativo – de Panda Cloud

Probándolos en el día a día, estos antivirus han mostrado una tasa de falsos positivos más alta de lo normal. No está claro hasta qué punto la inteligencia colectiva se calibra y corrige por sí misma. Una alarma de fichero sospechoso puede propagarse sin filtros por una red extensa pero, ¿quién verifica si esa peligrosidad tiene fundamento?

Panda en modo offline

Otro problema considerable es la dependencia de Internet. Un antivirus que se conecte a la Nube requiere una conexión permanente a la Red. Cierto, es el lugar del cual proviene la gran mayoría de virus; pero, ¿qué hacer cuando queremos buscar malware en ordenadores aislados? La perdída de conectividad hace que estos antivirus se vuelvan casi inútiles.